¿De dónde viene el río
a dónde van sus aguas
y por qué va saltando
solito entre las piedras?
Viene de las montañas,
nace dentro las peñas
como un hilito huérfano
pequeño, muy pequeño,
y así empieza su viaje
de peregrino errante
desde el páramo oscuro
hasta el espacio abierto
donde el sol lo acaricia
o la roca lo muerde.
Más tarde, el arroyito
que nació entre las peñas
y se fue abriendo paso
entre valles inmensos
y montañas enhiestas,
recibe otros arroyos
que vienen a su encuentro,
y forma un gran camino
de olas gigantescas
que mece las canoas
mientras los hombres pescan
y los chicos retozan
en su fresca corriente.
Bendice a las mujeres
que llegan a su orilla
para lavar sus ropas
y asolear sus penas,
y riega los plantíos
para que el campo estéril
se convierta en sembrados
y así saciar el hambre
perenne del planeta. |
Él sabe los secretos de
de toditas las gentes:
es el testigo mudo
de los enamorados
que se hacen juramentos
por un amor eterno,
y recoge las lágrimas
de dolor y de muerte
que escurre la violencia,
cuando la guerra tiñe
sus aguas cristalinas
con sangre de inocentes.
Al fin un día de gracia,
llega al final su viaje.
Sus olas crecen y se inflan
cuando un viento salobre,
sacude sus entrañas
y su universo entero
se cubre de gaviotas.
El mar como una amante
sale ansiosa a su encuentro,
y lo estrecha en sus brazos
loca y apasionadamente.
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