POEMA ALUCINADO
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POEMA ALUCINADO
(Sobre un caso de la vida real)
Hágase la vida
y nació la muerte.
Nueve meses de espera,
con los ojos alucinados
clavados en las estrellas:
Qué será, cómo será
este hijo mío, pedazo de mi carne?
Lo quiero suave, alegre,
dulce, con piel de durazno.
El sueño se fue muy lejos
por nueve meses, interminables!
Luego el dolor, como una espada,
y mil caballos desbocados
desgarrando mi vientre,
abriéndolo de par en par
para que salieras tu desnudo,
sangrante, con una máscara
de dolor sobre tu carita
que no es de manzana
ni de durazno, sino arrugada
y crujiente como una nuez,
lista a estallar en llanto.
Nueve meses de espera
para encontrar solo dolor y llanto.
Dime niño mío:
Soy yo, es mi aliento,
son mis manos, es el aire,
o es que mi pecho
cuando te acerco a él
es de espinas, no de nardos?
Por favor, cálmate ya!
No ves que también yo
estoy llorando y los árboles,
las casas, el pavimento húmedo
devuelven el eco de tu llanto
y el mundo entero se va inundando
con tus lágrimas?
Dime niño mío:
Es mi aliento? Es el aire?
O es el mundo de injusticia y miseria
que entreviste a tu llegada
y por eso es que ahora
ni sedas, ni algodones,
ni leche, ni mieles,
ni mis besos ni mis caricias
pueden calmarte?
Ya sé qué haré, bien mío:
Te tomaré en mis brazos
y te pondré de nuevo
en el refugio cálido del agua.
El mismo que te arropó
dentro de mi cuerpo
por nueve meses dulces,
apacibles, sin llanto.
Así..., así..., cálmate ya,
nadie te hará daño,
y tu al fin me sonríes
con tus ojos dos soles tristes
bajo el agua, y tus manitos de lirio
y tu boquita de ángel
plácida bajo el agua.
Así..., así..., ahora estás mejor.
No sufras más
y quédate ahí dormido
por siempre bajo el agua,
aunque mi vida naufrague
por siempre, bajo el agua!

 

   

 

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