EL
ABUELO
(Para
mi hijito Francisco José
con
ocasión de la muerte del abuelo).
Abuelo
se ha dormido.
No hagas ruido, pequeño.
Es que estaba cansado
de su largo camino.
Venía de muy lejos,
de aquel remoto pueblo
de la tierra antioqueña,
por eso esa figura de roble
y su alma recia,
y sobre su caballo
que sorbía los vientos
recorrió los caminos
de su paisaje agreste.
Después se fue cansando.
Tal vez sintió nostalgia
de sus gente, su tierra,
se sintió como extraño
en esta enorme urbe
en donde las montañas
las esconde el cemento,
y se marchó de pronto,
sin decir hasta luego,
con aquello que fuera
su más grande tesoro:
un beso, un largo beso
de tu abuela en la frente.