Bebí la
poesía con la leche materna, en ese pueblo de "semilabriegos
y semiletrados" que se llama Abejorral, Antioquia.
Luego la fui puliendo y enriqueciendo a través de un largo
peregrinaje y diferentes oficios: madre, maestra, pacifista.
Mis hijos la echaron a volar en Internet, en dos idiomas.
Y ahora, por esos milagros del amor, Oscar Mejía Garcés, un
artista inigualable, y un ser humano excepcional, me ha
prestado su voz prodigiosa, para hacerla Vervo en este disco
que ahora usted está escuchando en internet.
Finalmente un pequeño grupo de quijotes y amantes de la poesía ayudaron a
materializar el proyecto. Les debo mi amor y agradecimiento
Amparo
Jaramillo Restrepo